November 7, 2013

Cumple de Emily- Festejo en la escuela

El 14 de junio celebramos los 8 años de vida de Emily. Esto se llevó a cabo el mismo viernes en la escuela junto a todos sus amiguitos. Por supuesto la Masterchef estuvo trabajando en la torta mucho antes del viernes y también preparando los regalos para este día tan especial. El viernes era el festejo con todos los amigos y el domingo quedaba la fiestita con solo un grupo de nenas de su clase. Fue un fin de semana intenso!
 Emily se levantó bien tempranito (como pueden ver la cara de dormida) pero muy ansiosa de ver sus regalos. Después de un delicioso desayuno los llevamos a los niños a la escuela y Gissy termino los detalles de esta torta gigante de 8 kilos en forma de lechuza, el animal favorito de la cumpleañera. Toda la lechuza estaba cubierta por una generosa capa de chocolate (más de 1 kilo) y los detalles los hizo de mazapán, coco rallado y chocolate blanco.
La torta había sido un secreto bien guardado y Emily (ni Mathy, porque seguro que le decía como era) la habían visto. A media mañana llegamos a la escuela con la torta para compartir con todos los chicos de su curso. La Emily estaba muy contenta y satisfecha con la torta y todos los feliz cumpleaños que le cantaron sus compañeros en nada menos que 7 idiomas (no terminaban de cantar más y se les hacía agua la boca mientras tanto… como a mi) Todos disfrutamos de un rico (y generoso) pedazo de torta de lechuza. Regalamos varios trozos a las maestras y el resto fue de vuelta para casa




August 6, 2013

Dia de la madre

En mayo aquí fue el día de la madre. Por esos milagros resulta que yo estaba en casa! (a diferencia de los últimos 5 años más o menos) Por un día tan especial y para conmemorar a la jefa de la familia tuvimos que preparar algo especial. El sábado a la noche la dejamos a la jefa investigando a su Facebook y nos pusimos las pilas con los chicos para el festejo. Los chicos hicieron una tarjetas personalizadas para su Mama y también querían hacer unas galletitas “especiales” Las naranjas han pasado a ser una de las frutas favoritas de la Emily (no tanto así de su madre, pero no importa) Así que hicimos galletitas de naranja y coco para el desayuno del domingo, waffles, unos capuchinos y muchas frutas. También les regalamos un hermoso ramo de flores tropicales, las tarjetas y algunos otros regalitos. Así pasamos el día de la madre, tranquilos en casa, con un día gris (lamentablemente) pero todos juntos.






Fin de semana en casa

El fin de semana antes de partir a las Islas Salomón pasamos tranquilos en casa y en familia disfrutando de nuestro nuevo vecindario. A los chicos les compramos una bici nueva. Pensamos que iban a estar más entusiasmados con el tema de las bicis después de andar tanto en la Villa durante el verano. Ahora también tenemos algo semejante a asfalto en frente de casa y una calle muy poco transitada por lo que hubiera sido ideal. Hay un solo problema, y ese es que hay una subida y bajada pronunciada y eso a los chicos no les gusta. Así que ahora hay que andar arriándolos para que anden en su bici…  Pero bueno, bajo insistencia andan y terminan entusiasmándose. Después de dar una vuelta en bici hacemos nuestra caminata de sábado de tarde (la bush walk) por el vecindario. Tenemos una vista espectacular de las lagunas de agua salada justo en frente de casa. Es un placer sentarse en el pasto y observar la ciudad, la laguna y el mar abierto a la distancia. Cuando vienen los cruceros se los puede ver pasar enfrente, por el mar abierto camino a la bahía que está a la derecha, al otro lado de esas montañas, donde también se encuentra el “centro” de Port Vila.

Este es nuestro barrio, que se llama Bellevue (Vista bonita o bella) en Francés. Y de verdad lo es. La mayoría de la gente que vive en este barrio son Franceses que han vivido en Vanuatu durante muchos años. Muchos tienen negocio en la ciudad y estas son casas propias (no alquiladas como en nuestro caso) por ende consideran este su hogar y tratan de cuidar los alrededores. Aparte de la calle que tiene algunos pozos (nada inusual en el Pacifico) el resto del lugar este muy bien cuidado. El pasto corto inclusive en los baldíos y mucho silencio por las noches, lo que es un gran cambio al quilombo descomunal que teníamos en Honiara, especialmente en la última casa que habitamos. 

Nosotros no tenemos tanta plata como nuestros vecinos, pero tratamos de mantener el pasto en condiciones “aceptables” dentro de nuestras posibilidades y estamos muy contentos con la casa y el barrio en el que nos tocó vivir. Al final de la calle, arriba en la loma esta la embajada de España. No tenemos ni la más pálida idea de quién es el represéntate español aquí en Vanuatu ni porque los españoles tienen a un representante aquí en este lugar tan chiquito y alejado con la crisis que hay en España. Sin embargo, allí al final del camino hay una bruta casa con una vista esplendida de la laguna que flamea una bandera española y tiene el escudo de España en el muro. Para ahí va la Emy en bicicleta.
Una linda puesta de sol vista desde el balcón de casa
Los domingos después de un desayuno que generalmente involucra el consumo de panqueques, waffles o alguna cosa equivalentemente engordativa hacemos algunas actividades en casa. En general yo aprovecho para aspirar la piscina mientras observo esta vista espectacular que tengo desde casa. Creo que nunca me voy a cansar de ver este lugar con sus colores tan cambiantes de acuerdo al clima.
Después de un rico asadito aprovechamos a usar la piscina, jugar al futbol y disfrutar del día.






Dia de relax en "plage lune de miel"

Durante uno de los días feriados de mayo fuimos a la “playa de luna de miel” que se encuentra a unos 15 minutos de casa. No tenemos ni idea porque se llama así la playa. Es una de las playas de surfistas y aunque apartada no es muy “luna de miel” que digamos. En esta ocasión fuimos con unos buenos amigos (los Brewsters) que conocimos en las Islas Salomón y que ahora, como nosotros, viven aquí en Port Vila. Ellos se mudaron unos meses antes que nosotros para estas Islas. Es bueno tener amigos por esta zona que conocíamos de antes. Sarah en medica y trabaja en una de las clínicas privadas de la ciudad y Steve es abogado trabajando con el gobierno de Australia (AusAID) Tiene dos hijos, Isabel y Oli que son solo un poquito menores que los nuestros. Sarah creció en África y sus padres son médicos. Su Mama es Francesa así que ella les habla en Francés a los chicos y nosotros aprovechamos a aprender cuando estamos con ella!

El día pintaba lindo así que enfilamos para la playa y pasamos un rato agradable juntos. Hicimos un asadito en la arena y jugamos con los chicos y el perro de ellos (el Golden retriever) Al rato apareció otro perro bastante loco que se nos unió. El pero se mete bajo el agua y busca pedazos de coral. Debe estar medio mal de la cabeza, pero no es agresivo ni nada, solo un poco entusiasta, a diferencia del pero de los Brewster que es todo paz y amor.
La playa esta buenísima, tiene como una pileta en el medio del arrecife de coral, de arena blanca y bastante profunda. Ahí estuvimos haciendo un poco de snorkel y la verdad que estaba muy bueno. No tan bueno como las Islas Salomón, pero mucho mejor de lo que yo esperaba, con un numero de peces aceptable y bastante coral duro. Más hacia la tarde se puso un poco más ventoso así que armamos bien el fuego y nos quedamos ahí tirados en la arena, charlando. Solo faltaba una ronda de mates para completar el día!


Las nenas jugaban tranquilas acompañadas del perro, los nenes…no

July 22, 2013

El retorno a las Islas Salomon

A mediados de mayo me toco volver a las Islas Salomón, después de casi 6 meses.
Fue una extraña sensación volver al lugar donde viví durante los últimos 3 años y donde pasamos tantas cosas como familia (la mayoría buenas) las cuales quedaron registradas en múltiples entradas de este y el blog anterior.
La razón de mi viaje en realidad fue por UNICEF y no tanto World Vision. Fue UNICEF en esta ocasión que me contrato para hacer un asesoramiento de salud a nivel provincial. Lleno de humildad (y un poco de orgullo) tengo que comentar que fue UNICEF que pidió a World Vision específicamente que yo fuera el que haga el estudio de campo. Ellos tenían dinero y querían hacer un proyecto materno infantil en Temotu pero querían data “creíble y fiable” (esto debido a que UNICEF leyó otros estudios de campo que he hecho en Salomón, Vanuatu y Guinea y les gusto). A cambio de mis dos semanas en las Islas Salomón y mi informe World Vision recibió 2 millones de dólares para hacer un proyecto materno infantil en Temotu que comienza el 1 de octubre.
Fue así como me encontré nuevamente en la provincia de Temotu, más precisamente en la Isla de Santa Cruz. Esta Isla fue azotada por un terremoto de 8.0 de magnitud según la escala de Ritcher al cual le siguió casi de manera inmediata un tsunami de grandes proporciones que barrio con varias aldeas, especialmente aquellas que estaban situadas en islas de corales a solo centímetros sobre el nivel del mar. Eso fue en febrero, para mayo cuando yo llegue gran parte de la vegetación y casas se habían recuperado. Lamentablemente las plantaciones de comida básica como las batatas, bananas, mandioca y taro fueron afectadas de gran manera. La tierra también quedo afectada por la gran cantidad de agua salada que entro y saturo la tierra fértil. Algunas zonas quedaran sin cultivar por varios años.

Llegamos al aeropuerto de Lata el martes a la tarde después de que el avión saliera 5 horas tarde de Honiara. Mal no me vino porque pude atender otros asuntos de otros proyectos de salud en la oficina mientras confirmaban la hora de salida. Hubo un poco de preocupación porque hay un solo vuelo por semana y muchas veces se cancela lo cual hace que la gente se quede varada de un lado o del otro. En todo caso preferia quedarme varado en Honiara que en Lata! 

Al llegar a destino junto con mi comitiva (gente del ministerio de salud, UNICEF y World Vision) fui recibido con el collar de flores correspondientes de gente VIP (lo cual aparentemente era en esa oportunidad!) 
Hice base en la oficina de World Vision pero en realidad los 3 días de entrenamiento los hicimos en una salita del Hospital provincial, el cual pueden ver en la foto de abajo.

Lata no era nuevo para mí, pero hace tiempo que había ido por última vez (acá esta la historia de mi último viaje a esa zona… click) Estaba bueno volver a la aldea y dar una vueltita por el mercado a tomarse un agua de coco tibia que me pelo esta señora de la foto y ver a los barcos semi-hundidos.


Antes de recolectar la información que necesitábamos para hacer el informe para UNICEF organice un entrenamiento de 3 días para todas las personas que iban a salir a las aldeas conmigo. Habia gente del Hospital local, gente del ministerio de salud a nivel nacional, gente de UNICEF y World Vision de Honiara y Temotu y gente de las aldeas que íbamos a visitar. Entre todos eran como 40 personas así que venía bien poblado el curso. Repasamos lo básico en cuanto a salud primaria materno-infantil, complicaciones, como tomar medidas antropométricas y muestras de sangre (para medir hemoglobina) etc. Tres días bastante intensos llenos de teoría. Como todavía había varios aftershocks del terremoto original yo dormía totalmente vestido por si tenía que correr afuera a la noche. Tal cual, el jueves a la madrugada nos encontró a todos afuera de la casa de tránsito a las 3:30 de la mañana después de un buen temblor que al final no paso a mayores.

Finalmente el viernes llego el día de salir a recolectar la información que necesitaba para que después la analice usando SPSS y en base a lo encontrado escribir mi informe (que fue de 80 páginas) más las recomendaciones a UNICEF. Así comenzamos en una aldea al Oeste de Lata y fuimos trabajando en sentido contrario hasta evaluar las 17 aldeas que teníamos previstas ver en esa Islas. Luego el grupo se fue a las Islas de arrecifes donde evaluaron a otras 8 aldeas más (para ese entonces yo ya había vuelto a Honiara satisfecho de que la recolección de data estaba bien hecha)
Nos pasamos la semana viajando de aldea en aldea atrás de un camión por los horrendos senderos apenas transitables en vehículo, evaluando la situación de salud en general, visitando centros de salud, hogares y lugares afectados por el tsunami, tomando muestras de sangre y medidas antropométricas para determinar el grado de malnutrición en los niños. Días arduos de trabajo, pero siempre recompensados al ver la sonrisa de la gente y pequeños gestos de amabilidad como ofrecernos frutas y lugar donde refugiarse por las noches o cuando venía alguna de las frecuentes lluvias tropicales. La belleza del lugar es increíble y nunca para de sorprenderme.




Los niños rubios y simpáticos de las Islas Salomón
Un arbol que quedo en pie pos-tsunami


Empacando las cosas en el camion despues de un dia de trabajo y antes de que llegue la lluvia
A veces los días se hacían largo, pero siempre era útil ver este bolso de uno de los recolectores de información con este dicho popular del Che, “Hasta la victoria siempre” o como dicen los Chicos “Hasta la victoria sifpre”


Esta es la casa del jefe de una de las aldeas que visitamos En cada aldea hay que hacer una explicación minuciosa de lo que vamos a hacer antes de que el jefe de su permiso. Cuando finalmente está de acuerdo llama a toda la aldea junta para explicar quiénes somos y que queremos. Una vez que esto sucede (puede tardar varias horas) recién ahí se puede empezar a trabajar más o menos de forma organizada. Tuvimos que esperar hasta que el gato estuviera presente y cómodo, como florero en medio del piso.



Así pase mi semana en las Islas de Temotu. Finalmente regrese a Honiara donde pude pasar el fin de semana en casa de varios amigos. El lunes volvía del manejando y pensando en las cosas que tenía que hacer. Cuando me di cuenta estaba ya a más de mitad de camino hacia la casa en la que vivíamos el año pasado. La costumbre me llevo a pasar el hotel donde me estaba hospedando y seguir rumbo a “casa”.
El domingo por supuesto no desaproveche la oportunidad de ir a bucear con mi amigo e instructor de buceo Phil. Estuvo genial ver a mi grupo de buceo después de 6 meses y como era una ocasión especial no falto la “pequeña” sorpresa que nos acompañó en nuestra zambullida, un cocodrilo de 3.5 metros… Al salir de nuestra última buceada del día en Bonegi 2 vimos que había un montón de locales con piedras en las manos corriendo hacia la costa y gritando que saliéramos que había un cocodrilo. Dicho y hecho ahí a unos pocos metros están flotando una bestia marrón verdosa la cual aparentemente no acompaño mientras estábamos bajo agua (pero nunca vimos) Un tipo nos dijo que veía nuestras burbujas y que el cocodrilo andaba encima…

Fue un viaje un tanto extraño, de sentimientos encontrados, pero interesante. Lo mejor fue ver a todos los amigos que dejamos en Honiara.