February 19, 2013

Camino a Argentina


Salimos de las Islas Salomón y luego de 3 horas de viaje terminamos la primera etapa de nuestro cruce mundial. Aterrizamos pasada la media tarde en Brisbane (Australia) donde tuvimos una espera de 6 horas para tomar el vuelo de Emiratos con destino a Dubái que se encuentra a 12,300 kilómetros de Brisbane. Durante la espera aprovechamos a recorrer el aeropuerto y estirar las piernas. Entre las muchas cosas para ver encontramos unas esculturas de arena muy lindas. También estaba ya todo decorado para la navidad.



 Finalmente luego de pasar una noche incomoda en el avión llegamos a Dubai. La línea aérea de Emiratos es muy buena, la recomendamos, pero 14 horas y media en un avión es un trecho largo (y nosotros ya veníamos con 10 horas de viaje antes de tomarnos ese avión) Los chicos son una maravilla viajando, no me paran de sorprender lo bien que se portan en estos vuelos interminables. Gracias a los video-juegos y los dibujos animados todos pasamos un buen viaje. Cuando se cansan se hacen un bollito y duermen. Unos capos estos pibes.
Como salimos tarde de Australia llegamos bien sobre la hora para la conexión del  vuelo a Buenos Aires. Estuvimos 45 minutos en el aeropuerto de los cuales corrimos 40 para ir de una terminal a la otra y llegar hasta el avión que nos estaba esperando solo a nosotros. Antes de darnos cuenta estábamos de nuevo en el aire. De Dubai son 14 horas a Rio.

 Para la hora que llegamos a Rio (viernes a media tarde horario local) los chicos ya no sabían en donde estaban ni qué hora del día era. En una de las comidas que nos trajeron el Mathy me pregunto “Papa, que es esto?”- Yo le dije que era comida. “Si,” me dijo en Mathy “Pero que es? Es dinner, es breakfast o que es? Lunch?”- Pobre, estaban agotados.
En Rio no hicieron bajar del avión y al final también el vuelo se atraso. En teoría teníamos unas dos horas de espera que al final se fueron a 4. En el aeropuerto no tenían aire acondicionado y hacia como 35 grados y muchísima humedad. 


Finalmente el viernes a las 21:30 estábamos aterrizando en Ezeiza, después de 50 horas de viaje y más de 28,000 kilómetros recorridos. Los abus Sicalo nos estaban esperando con el Gabito, tía Cynthia y tío Pablo. Una vez que cargamos todo el equipaje en los dos autos nos dirigimos al hotel donde íbamos a parar en frente del abasto. Lamentablemente justo antes de llegar nos encontramos con un piquete que nos retrasó un buen rato y llegamos al hotel pasadas las 00:30. Una bienvenida bien Argentina con piquete y todo!
Al dia siguiente después de un buen desayuno a base de dulce de leche nos dirigimos a pasar el día en el Tigre. Los chicos aprovecharon a estirar las piernas, correr y jugar en el parque. Era un dia soleado muy lindo, casi primaveral mas que de verano con una brisa fresca. Día perfecto de sol para tratar de ponerse en horario argentino que es 14 horas menos que en las Islas Salomón, pasear y estar en familia.




 Comimos unas empanadas y unos bifes de primera en un restaurante y coronamos con helado de postre.

El propósito de quedarse unos días en Buenos Aires eran principalmente dos: 1) Hacer los pasaportes nuevos de toda la familia. Eso lo hicimos el lunes de mañana. Un trámite que resulto mucho más rápido y más sencillo de lo que esperábamos. 2) Yo me hice una cirugía de corrección refractaria de los ojos por laser. Me vio el oftalmólogo el lunes a la tarde y me opere el martes al mediodía.
Entre medio de los días de paseo y tramites los chicos se entretuvieron haciendo manualidades y dibujos para los abuelos y esperando pacientemente el viaje a la Villa para ver a los abuelos Schneider, los primos y tios.

 Teniendo el shopping Abasto en frente del hotel nos dio la oportunidad de visitarlo varias veces. Los chicos se sacaron su foto con Papa Noel y visitaron la ciudad de los niños que por lo que me dijeron estuvo muy buena y educativa.




Despedida de Solomon


En este post voy a mandar unas fotos de la última semana que pasamos en Honiara y que no entro dentro de los últimas 3 entradas anteriores.
Una de las amigas de Gissy organizo una sesión de fotos para los chicos con Papa Noel que en realidad resulto ser un guardia muy valiente que se banco los 42 grados de temperatura con el traje de manga larga, la barba y los chicos encima durante un par de horas. Hay unas fotos de toda la familia que en algún momento voy a agregar pero que no tengo en esta computadora en este momento.
Después de la sesión de fotos era hora de refrescarse y todos los chicos terminaron en la piscina de la casa.





Esa misma tarde otros amigos nos hicieron una “go finis” (despedida- go finish) formal en su casa. Cocinaron un motu sensacional y un montón de otras comidas típicas y todos la pasamos muy bien.
Los chicos comieron a reventar y se la pasaron jugando afuera mientras nosotros charlábamos y recordábamos experiencia de los últimos 3 años vividos en las Islas Salomón, el 99% de ellas muy buenas.
Eso termino a eso de las 10 de la noche y después quedaba una última despedida que nos organizó mi amigo del secundario Marlon, en su casa, junto a otros que se iban y unos 100 invitados. Una muy buena fiesta en la piscina de su casa que siguió hasta las 5 de la mañana y de la cual no hay fotos para no comprometer a nadie! 





Durante nuestra estadía en el hotel, luego de haber empacado todas nuestras cosas de la casa nos siguió visitando nuestra empleada Rose. Estaba muy triste de vernos partir, especialmente de dejar a los chicos. Los tatuajes que Rose tiene en la cara están hecho con jugo de lima que se ponen todos los días, durante meses, siguiendo los mismos trazos. El jugo de lima trabaja en la piel oscura y la aclara dejando que resalte el dibujo del rostro. Si Michael Jackson hubiera sabido de esto se ahorraba varios miles de dólares en productos de clarificación de piel!



Esta mujer Filipina es una de las encargadas del hotel donde paramos durante 6 semanas cuando llegamos a las Islas Salomón, después vivimos en el mismo hotel durante 1 mes mientras buscábamos casa nueva luego del violento robo en nuestro hogar y finalmente ahora durante los últimos días que estuvimos en Honiara antes de partir. Conoce a los chicos desde que eran muy chiquitos (Emy con 4 años y Mathy con 2) y nos ayudo mucho especialmente cuando recién habíamos llegado a este país.

El 6 de diciembre, el últimos día en las Islas Salomón y el ultimo día del año escolar, nos levantamos bien temprano, terminamos de acomodar las valijas y cargamos todo en la camioneta. Salimos para la escuela a las 7:30 para participar del cierre del año escolar donde hubo de nuevo varias presentaciones (como la noche anterior) La Emily gano un premio como mejor alumna en su clase de computación y después de despedir a amigos y maestras nos fuimos a la casa de unos amigos para darnos una ducha y cambiarnos antes de salir para el aeropuerto para tomar el vuelo a Australia que salía al mediodía.




Mientras estábamos en la casa de nuestros amigos vino el Marlon y la Sonia a saludarnos de sorpresa así que sacamos una última foto con ellos con la promesa de que si nos mudamos a las Islas de Vanuatu para el próximo trabajo ellos nos van a ir a visitar. 


De ahí salimos a batallar el tráfico de Honiara del mediodía y llegamos al aeropuerto justo para pasar derecho y subirnos al avión con el cual empezamos nuestra travesía mundial. De aquí tenemos 3 horas a Brisbane (Australia), unas 6 horas de espera en Brisbane. Tomamos el avión derecho a Dubái (Emiratos Árabes) que es un vuelo de 14 horas y media; Paramos en Dubái 1 hora y tomamos el avión a Buenos Aires con una parada en Rio, tiempo de vuelo 19 horas 45 minutos. Dios mediante estaremos llegando a Buenos Aires el viernes a eso de las 21:00. Un recorrido de más de 28.000 kilómetros.
Adiós Islas Salomón!

February 15, 2013

Ultima funcion en Woodford

El miércoles a la noche, nuestra última noche en Honiara antes de partir hacia Argentina, coincidió con la noche de cierre de fin de año en la escuela. Cada grado tuvo una participación especial, cantos y bailes era la norma para la mayoría de los cursos. Los chicos hace días que venían practicando sus partes en la escuela y en casa. Los padres nos amontonamos bajo el techo del salón abierto que tienen para reuniones y actos escolares y nos preparamos para transpirar la gota gorda porque no había ni un poquito de brisa y hacia muchísimo calor. De eso nos olvidamos pronto al ver a nuestro hijos actuando sus partes especiales. Gissy le dedico varias horas al traje del Mathy. Los de jardín se tenían que vestir de algún insecto (porque sus cantos eran de insectos) El Mathy fue como una abeja, pero todos los niños estaban disfrazados, había unos disfraces (comprados en Australia) geniales.
 La Emy hizo un baile tradicional de Tuvalu, una pequeña isla del Pacifico. Su vestimenta fue mucho mas sencilla que la del Mathy, un trapo que se ata como vestido y un collar de flores. Estaba hermosa y no saben lo bien que se mueve la piba. Es una hija del Pacifico Sur!
 Así los chicos se despiden de lo que fue su escuela durante los últimos 3 años (para Emy) y 2 años (para el Mathy) Llena de recuerdos y extrañando a sus amigos del curso pero contentos de que pronto se va a subir al avión para ver a los abus, primos y tíos en Argentina!

February 14, 2013

Fiesta de despedida/ navidad de World Vision


Empezamos las fiestas de fin de año y también las fiestas de despedida para nosotros. World Vision hizo su fiesta de navidad y nuestra despedida una soleada y calurosa tarde de viernes en el patio de la oficina. Había toneladas de comida, muchas gaseosas frescas y la música a todo lo que daba empezando con música navideña y terminando con reggae del Pacifico para el deleite de los empleados y sus familias quienes también asistieron a este almuerzo especial. 







Pasamos gratos momentos con amigos y conocidos y sus familiares. Los chicos jugaban por ahí y comían a sus anchas (no solo los chicos) Después hubo regalos para todos y unos regalos especiales para nosotros que ya partíamos. Nos regalaron unos hermosos manteles impresos con motivos típicos de las Islas Salomon (peces, tortugas y mapas de las islas) y unas camisas y vestidos típicos.


Pasamos una hermosa tarde en lo que es nuestro último viernes en Honiara


February 12, 2013

Mudanza


Finalmente llegó la hora de empacar nuestras pertenencias y dejar estas Islas a lo que hasta ahora es destino incierto. Desde ayer nos mudamos al hotel ya que nuestras cosas van a ser empaquetadas y por ahora (hasta que sepamos que será de nuestras vidas) estarán en un depósito de la compañía que hace las mudanzas.
Desde hace unas semanas que Gissy sorteo todas nuestras cosas para que el día que la gente que empaquetaba empezara con su trabajo todo este bien organizado y se haga rápido. Las cosas de la cocina estaban todas en la parte de abajo de la casa, todas los adornos de madera estaba en otro sector de la casa, la ropa empaquetada en bolsas de plástico y listas para meter en las cajas etc.
A eso de las 9 de la mañana llego un grupo de unos 5 hombres que luego de descargar varias cajas desarmadas, cinta adhesiva y cartón se pusieron a empaquetar nuestras pertenencias. Lento (muy lento) y metódicamente estuvieron trabajando todo el día. Lamentablemente no lograron terminar ese día y al día siguiente volvieron por la segunda vuelta.



Entre tanto aprovechamos a tirar un montón de cosas que se habían acumulado en este último tiempo. Como no hay recolección de basura, y teníamos basta papel decidimos quemar todo atrás de la casa como hacen todo. El fuego resulto ser un poco más grande de los que esperábamos dejando todas los bananos y enredadera bien chamuscada. Hizo bastante humo pero acá están todos acostumbrados y ninguno de los vecinos se quejo!


Despacio fuimos llenando el camión con caja detrás de caja hasta que se llenó y partió con nuestras pertenencias hacia el depósito. 




Así, dejamos la casa, que fue nuestro "hogar transitorio" durante estos últimos 3 meses,  pelada como la encontramos cuando nos mudamos y sin demasiado pesar. La casa que realmente extrañábamos es la primera que tuvimos aquí en este país y que fue nuestro hogar durante casi 3 años, pero que lamentablemente tienen el recuerdo de una sola noche que nos afectó a todos profundamente, aparte de eso los recuerdos de la casa “de la montaña” como la llamábamos fueron felices, como casi todo los 3 años que pasamos en las Islas Salomón.